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| Autora: |
Concha Moreno García, Profesora de español para estranjeros, Universidad de Málaga
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| Fuente: |
Cultura e Interculturalidad |
| Sección: |
Pragmática cultural
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1.- Reflexión general sobre nuestras actitudes fuera del aula
Sin
duda todos ustedes se han preguntado o han charlado con sus amigos de
manera informal sobre este mundo en el que estamos o sobre si les
convencen o no las tendencias actuales de una cultura global. Por ello
quiero empezar con unas preguntas que exceden el ámbito de un artículo
como este, pero que pueden fomentar la discusión más tarde. Son
preguntas surgidas tras la lectura de un libro que les recomiendo
calurosamente: Identidades asesinas de Amin Maalouf (1999).
Las preguntas son éstas:
- ¿Cultura occidental / mundialización es sinónimo de progreso?
- ¿Modernizarse puede significar abandonar una parte de uno mismo?
- ¿La identidad es una cuestión de símbolos, de apariencias?
- ¿Cómo reaccionamos si
nosotros aceptamos los símbolos de culturas más fuertes, (hamburguesas)
pero se rechaza lo que forma parte de nuestro patrimonio (aceite de
oliva)?
- La religión y la lengua son elementos que unen o separan, pero ¿cuál de ellas resulta más transmisora de identidad cultural?
- Todos hablamos inglés, ¿se acabaron los problemas de comunicación?
- Interesarse por el interlocutor es comprometerse con su cultura y por eso adoptamos su lengua.
2. Reflexión sobre estereotipos propios y ajenos
Cuando viajamos al extranjero o
cuando observamos el comportamiento de los foráneos que nos visitan,
tendemos a juzgar desde lo conocido, desde nuestras costumbres y
creencias y por ello solemos emitir juicios en términos de lo que los
otros no hacen en relación con lo que para nosotros es normal, o bien
consideramos raro, chocante y, en el peor de los casos, absurdo, lo que
para los observados es habitual. Veamos un ejemplo:
Tras leer el texto, señalen:
- la actitud de quien cuenta la historia ante la persona extranjera;
- en qué se apoya para justificar esa actitud;
- qué ámbitos - motivo de la comparación - aparecen en la narración;
- cuál ha sido su reacción al leer todo esto.
EL NOMBRE DEL NOVIO DE MI HERMANA
Mis abuelos no saben
pronunciar el nombre del novio de mi hermana. Mis padres no saben
pronunciar el nombre del novio de mi hermana. Hasta ahí, si
consideramos que el novio de mi hermana es español y mis padres y mis
abuelos son suecos, esta imposibilidad fonética no resulta extraña.
Pero lo imperdonable es que mi hermana, a pesar de haber estudiado
español en España y en Suecia, tampoco sabe pronunciar el nombre de su
novio. El novio de mi hermana, está claro, es una mala persona que
disfruta cargándose la paz de nuestro hogar con su nombrecito. Per, Kalle, Magnus
son nombres que le pegan a tu futuro cuñado. Pero si tu hermana se echa
un novio español, piensas que vas a pasarte la vida diciendo "Pepe,
¿qué tal?", "Paco, ¿te gusta el pytt-i-panna?" o "Manolo, vamos a ver Kalle Anka en
la tele". Pepe, Paco o Manolo son nombres que toda la familia puede
pronunciar sin problemas. Ni siquiera es grave para una buena
comunicación si la abuela pronuncia Pepé o Pacó. El novio de mi
hermana, sin embargo, no se llama como se llaman todos los españoles:
ni Manolo, ni Paco, ni Pepe. El novio de mi hermana se llama Jorge.
Cuando mis padres le preguntaron a mi hermana "¿Cómo se llama tu
novio?", cuando mis abuelos le hicieron esa misma pregunta a mis
padres, cuando yo le pregunté "Y tú, ¿cómo te llamas?" a mi futuro
cuñado, acabó la felicidad de mi familia y mi mundo estable y ordenado,
o cuando menos bajo control hasta entonces, se fue a la mierda. Desde
ese funesto día, la dentadura postiza de mi abuelo es una montaña rusa
que vibra y salta con el nombre de Jorge en los labios; la garganta de
mi abuela está dolorida con tanta fricación; mi padre opta por la
pronunciación inglesa; mi madre prefiere el francés; y mi hermana lo
llama, a ratos, Jörgen y, a ratos, Torito mío. Yo, desde el primer día,
lo llamo el novio de mi hermana. Está claro que, aparte de mi hermana,
a nadie en esta familia le cayó bien un tipo con un nombre así. La
elección de un nombre para un bebé no es ninguna tontería, sobre todo
cuando ese bebé puede ser un día el novio de tu hermana. Los nombres
hablan por sí solos, dicen mucho de la persona que los lleva, son el
envoltorio transparente del caramelo, la llave que abre o cierra las
puertas del pensamiento o del corazón. (…)
La verdad es que lo menos español
del novio de mi hermana es el nombre. En cuanto a lo demás, es
suficiente una ojeada rápida para tener la seguridad de que mi hermana
no nos engaña acerca de la nacionalidad de su novio: ridículamente
moreno, ridículamente bajito, ridículamente machito, hablando siempre
con las manos o eructando a trompicones un inglés bárbaro y
ridículamente chillón. No es difícil de imaginar que el recibimiento
dispensado por mi familia al novio de mi hermana fue frío.
(…) ¿Y cómo es mi familia? La
típica familia sueca de clase media alta que vive en una casa con
jardín en un barrio tranquilo de una ciudad no muy grande y tranquila,
que visita a los abuelos una o dos veces por año, que tiene una stuga en las afueras donde plantar tomates y hacer barbacoas las tres o cuatro noches de verano (si es que hay verano), que canta en Midsommarafton en junio, que canta por agosto en Kräftskiva, que canta el 13 de diciembre en Snakta Lucía y vuelve a cantar en Julafton aclarándose la voz en todas esas fechas señaladas con aguardientes caseros o comprados en la Systembolaget y que ahorra durante el invierno para ponerse como una gamba al sol en Mallorca o Tenerriffa.
Nada nuevo, pues. Ni siquiera la afición casi enfermiza de mi familia a
los deportes puede tenerse por algo fuera de lo común. En mi familia
coleccionamos deportes como en otras coleccionan sellos o cajas de
cerillas.
Cuento inédito de José Antonio Mesa Toré. Profesor de español para extranjeros.
En mi opinión, los pilares en los que se apoyan estas valoraciones son:
- tengo una idea preconcebida de cómo son, cómo suelen llamarse, cómo suelen comportarse los españoles;
- todo lo que se salga de esa idea me descoloca y me hace sentir incómodo;
- lo normal, y por extensión lo bueno, lo imitable, es lo mío, lo que hace mi familia, mi comunidad;
- lo diferente, por tanto, me provoca rechazo y tiendo a eliminarlo, a borrarlo para volver a sentirme cómodo.
3.- Estas cosas preguntan los estudiantes o les sorprenden, ¿podría ayudarlos?
Curiosamente, las preguntas que
vienen a continuación no proceden de personas desinteresadas por lo
español, sino todo lo contrario: están o han estado en España durante
un periodo no inferior a tres meses y, aún así, no comprenden o les
chocan estas cosas
- Me han preguntado "¿qué pasa?" y no se han esperado a escuchar mi respuesta.
- Me han invitado a una fiesta a las 9; yo he llegado a las 9 y me han mirado de una manera rara.
- En la discoteca he señalado una silla – no se oía nada – me han dicho que "no" y luego han venido a decirme que la podía coger.
- ¿Por qué las chicas españolas dicen siempre que algo bonito que llevan lo han comprado en las rebajas?
- Los españoles
están empeñados en hacerme fumar: cada vez que ellos sacan un cigarro,
me ofrecen; cuando les digo que no seriamente, también me miran de una
manera rara.
- Mi profesora me preguntó si no me gustaba su clase cuando saqué el punto durante la clase de conversación.
- Los universitarios españoles nunca preguntan en clase, sólo cogen apuntes, ¿por qué?
- ¿Por qué los bares están llenos a todas horas?
- La abuela de la familia donde vivo quiere que la tutee, eso es raro, ¿no?
Si hemos sido capaces de
contestar a estas preguntas, de aclarar estas dudas de nuestros
visitantes, demostraremos haber reflexionado o ser conscientes de
algunos rasgos de nuestra identidad si es que se puede hablar de
identidad común a lo hispano. Por cierto, quisiera dejar en este
momento una pregunta en el aire: ¿existe una identidad hispánica que
englobe también a los países de América?
4.- Aprender a leer los comportamientos que nos rodean
Por si acaso no hemos
reflexionado mucho sobre esos rasgos, y siguiendo el modelo del cuento
anterior, podemos elaborar una ficha con una serie de situaciones en
las que no todos reaccionaríamos de la misma manera.
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LO QUE PIENSA UN ESPAÑOL
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SITUACIONES
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LO QUE PIENSA UN EXTRANJERO
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· alguien habla y todos escuchan atentamente hasta el final
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· alguien cuenta algo y los demás interrumpen con preguntas sobre el tema
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· una persona de negocios llega de visita y su anfitrión le enseña
lugares típicos, le invita a comer o cenar y, tomando una copa, hablan
del negocio
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· alabamos lo que alguien tiene o sabe y la persona contesta "gracias"
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· damos un regalo a alguien que no lo abre
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· alguien nos pregunta y contestamos con monosílabos
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· llegamos de visita y nos enseñan la casa
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· tiene una cita de negocios y, tras los saludos, va directamente al tema porque tiene una agenda muy apretada
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· llamamos a las 9,30 al lugar de trabajo de alguien y nos dicen que ha salido a desayunar
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· alabamos lo guapo /a que es el retoño de alguien y esta persona sólo le encuentra pegas
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· mientras hablamos con alguien evitamos mirarle a los ojos
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Además de servirnos para
reflexionar sobre nuestras costumbres y actitudes, este tipo de ficha
puede sernos de gran utilidad en clase ya que nos permitirá someter a
discusión actitudes y comportamientos que creemos o creen normales los
demás, y descubrir que la normalidad es algo que cambia con las
fronteras, las lenguas y, a veces, los individuos.
Muchas veces son los otros los
que nos descubren cómo somos y cómo actuamos. En tanto que enseñantes
debemos mirar alrededor con otros ojos y ser conscientes de las
variantes que podemos encontrar saliendo de nuestro entorno para ver de
verdad. Por ello es muy importante la reflexión, sobre todo cuando
hemos pasado una temporada en el extranjero. Al volver a la vida
cotidiana, nos damos cuenta de cómo nos han influido las costumbres que
hemos admirado, rechazado, pero, sin duda compartido.
Para poner en práctica esta influencia, aquí les propongo esto que yo llamo
Test para los buenos observadores.
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Has viajado al extranjero, al volver a tu país, ¿qué te ha parecido diferente? ¿sabrías decir por qué?
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- la ciudad, el barrio, las calles
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- el ruido / el silencio (coches, vecinos, niños, televisión…)
………………………………………………………………………...
…………………………………………………………………………
- la gente en la calle / en lugares públicos
…………………………………………………………………………
………………………………………………………………………….
………………………………………………………………………….
- las aficiones y el tiempo libre
………………………………………………………………………….
…………………………………………………………………………
………………………………………………………………………….
………………………………………………………………………….
………………………………………………………………………….
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¿Se traería a su tierra alguna de las costumbres del país donde ha vivido? ¿Por qué?
……………………………………………………………………………………
¿Exportaría algo de su país a otros países tras haber vivido en ellos? ¿Por qué?
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Para poder realizar mejor esta
tarea, podemos ayudarnos de la siguiente ficha adaptada del libro de
Ana Mª Cestero Mancera (1999:26):
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ESCENARIO MODELO: la playa
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Impresiones generales
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Impresiones particulares
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Comportamientos
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Ambiente
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Creencias ( y posibles explicaciones de los comportamientos y el ambiente)
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La utilidad de esta ficha o de
otras similares es la posibilidad de analizar nuestro comportamiento
por comparación con el de la gente de los países visitados.
Tarea
Elaborar entre todos
un test o ficha para averiguar si alguien se siente de su país, de su
región y cuáles son los rasgos que definen su "personalidad cultural".
Aquí propongo algunas preguntas a modo de ejemplo aunque no hay por qué seguirlas.
Contesta a las siguientes preguntas y compara con lo que ha contestado tu compañero/a.
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FICHA nº 1
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- ¿Qué es para ti una cultura?
- ¿Cuáles son los rasgos que definirían a la cultura hispánica si es que existe?
- ¿Qué opinas de la diversidad del español?
- ¿Qué piensas incluir en tus clases sobre Hispanoamérica?
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FICHA nº 2
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- ¿Sabes en qué consiste el desayuno inglés? ¿En qué se parece al tuyo?
- Mis amigos extranjeros piensan que los
españoles no saben trabajar porque las tiendas cierran entre 1,30 y
3,30 / 2 y 4. ¿Qué les dirías?
- En Suecia, por ejemplo, todos los chicos/as
de 18 años se van de casa. Si viven con sus padres, les pagan un
alquiler, ¿qué te parece?
- Los jóvenes holandeses reciben a sus
novios/as en casa de sus padres y se quedan a dormir, por eso no
comprenden a los españoles que "hacen de todo" en público, ¿cómo se lo
explicas?
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FICHA nº 3.
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- ¿Los hispanos somos muy "tocones"? ¿Por qué?
- ¿Te sientes mal si llegas tarde a una cita? ¿Por qué?
- Suena tu teléfono a las 7,30 de la mañana, ¿cómo reaccionas?
- ¿Sueles ir de vinos al salir del trabajo/clase? ¿Quién paga?
- Los españoles ¿comemos mucho o comemos bien?
- Si vamos de vinos y pido un vaso de leche, ¿cómo reaccionas?
- ¿Cómo reaccionas si ves a alguien fumando en un sitio donde no se puede hacer?
- Una familia danesa con un niño de unos dos
años, en la playa, saca un orinal en forma de tortuga y pone al niño a
hacer pis en él, ¿qué te parece?
- Organizas una fiesta en tu casa, ¿qué esperas de tus invitados?
- Tienes unos amigos que siempre esperan a que todo el mundo termine para dar su opinión, ¿qué te parece?
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5.- Reflexión sobre nuestras actitudes dentro del aula
5.1.-¿De dónde procede el malestar, la agresividad?
Podemos empezar de dos formas: con unos ejemplos o contestando a una serie de preguntas.
5.1.1. Las preguntas
La intención de estas preguntas
es provocar un debate con nosotros mismos o con nuestros colegas para
así poder reflexionar sobre nuestro comportamiento.
- ¿qué me molesta más en clase?
- ¿qué hace que un niño/a me caiga mejor que los otros?
- ¿trato de ponerme en el lugar de los alumnos?
- ¿reflexiono sobre mi forma de hablar con ellos?
- ¿hago algo para que los "desplazados" se integren y sean aceptados?
5.1.2. Los ejemplos
a. "La langage est source de malentendus".
Le Petit Prince. (p. 57) A. de Saint-Exupéry.
Y es cierto, todos somos
conscientes de ello. En la ambigüedad del lenguaje se basa la mayoría
de los chistes que conocemos. Uno de los ejemplos más actuales podemos
contemplarlo en la serie televisiva Siete vidas.
Recuerden también de forma más
concreta el de Lepe sobre el Polideportivo. Dependiendo de dónde
pongamos la juntura interna o pausa, tendremos un lugar o un
funcionario que practica deporte.
O ese otro que nos habla de la tacañería de la Reina de Inglaterra, a la cual le encanta estar al sol, por tomar algo calentito.
En fin, podríamos seguir así,
pero el objetivo de esta pausa chistosa es demostrar cómo nos une, cómo
nos ayuda a crear un buen ambiente el compartir un sentido del humor
que, en este caso, se basa en el lenguaje. Y es que con el lenguaje
expresamos mucho más que pensamientos, como dice Leech (1985:46):
Lenguaje
es mucho más que un instrumento de comunicación: es el medio por el que
interpretamos nuestro entorno, por el que clasificamos o
conceptualizamos nuestras experiencias y por el que podemos estructurar
la realidad con el fin de utilizar lo que ya hemos observado para el
aprendizaje y conocimiento futuros.
O como dice Gumperz (1981: 100):
El modo mismo como empleamos
el lenguaje canaliza nuestro pensar. Por otro lado, puesto que los
fenómenos gramaticales a los que afecta el pensar son sobre todo
inconscientes y se consideran como algo natural, generalmente pasan
desapercibidos. Muchas de las ideas que consideramos naturales y que
aceptamos sin poner jamás en cuestión, pueden estar directamente
determinadas por nuestros presupuestos lingüísticos.
Tomemos para ilustrar todo ello el fácil ejemplo de los dichos:
- Vives como/ pareces un gitano.
- Esto es una merienda de negros.
- Tío, te han engañado como a un chino.
- Seguro que ése tiene algún negro que le escribe los libros.
- ¿Por qué no dejas de hacer el indio?
- Ese tío es un judío, no le pidas nada.
- ¡Ojo, que hay moros en la costa!
Y esto de las valoraciones
contenidas en las palabras no es privativo de nuestra lengua o nuestra
cultura. Jesús Tusón (1997:93) recoge estos otros casos:
La historia es muy vieja: los antiguos eslavos tenían una palabra para aludir a los hablantes de los pueblos germánicos: memets, que quería decir "mudo". En justa reciprocidad el antiguo sueco disponía de la palabra dumbe que se predicaba de todos los que no hablaban sueco. En otra lengua de la misma familia, en inglés, dumb
también significa "mudo, "silencioso" y… "estúpido". (…) Son casos
estrictamente paralelos a aquellos que no hace mucho deambulaban por el
mundo exigiendo que todos hablasen "en cristiano".
Enrique Bernárdez (1999:56) nos hace pensar en cosas que consideramos sabidas. ¿Creen ustedes que es impropia la expresión por huevos? De acuerdo con el DRAE sólo significa necesariamente según su etimología latina: opus est.
Y si hablamos de regionalismos o
autonomías, sabremos que los aragoneses son cabezotas, los andaluces
exagerados y poco amigos del trabajo, los catalanes tacaños, los
gallegos no pueden contestar con un sí o un no, los
madrileños son orgullosos, en fin… Y tantos otros. En ellos descubrimos
que los tópicos – basados o no en alguna realidad – han llegado a ser
la definición de un tipo de comportamiento que nos parece censurable.
Por ello, el primer paso al
acercarnos a la cultura es hacerlo con mente abierta, sin dar a otros
comportamientos una calificación inferior o peyorativa que es tanto
como decir que nosotros y nuestras costumbres son mejores e imitables,
como ya hemos destacado.
Tengamos en cuenta lo que dice Amin Maalouf a propósito del Islam:
(…) hoy todos nosotros hemos
de adoptar, necesariamente, innumerables elementos procedentes de las
culturas más fuertes, pero es esencial que podamos comprobar que
determinados elementos de nuestra propia cultura – personajes, objetos
artísticos, moda, objetos cotidianos, música, platos, palabras … - se
adoptan en todos los continentes y que a partir de ahora forman parte
del patrimonio universal, común a toda la humanidad. (1999:146)
Es decir que no podemos hacer
sentir a los que se acercan a nosotros que "lo suyo" vale menos. Se
corre el riesgo de que se ofendan, pierdan el interés por esa cultura
cuyo representante – el docente – les hace sentir fuera e inferior. De
ahí que sean tan importantes las actividades que favorecen la puesta en
común y el contraste de las diferentes culturas presentes en el aula.
¿Qué ocurre cuando no entendemos
lo que dicen nuestros alumnos, o viceversa? Es muy probable que sea
porque no conocemos, ni ellos ni nosotros, las claves en las que se
basa el mecanismo de cada idioma.Y ese ocurre incluso cuando hablamos
la misma lengua.
Si yo les digo que no hay Lunes de Aguas sin hornazo, ¿saben de qué estoy hablando?
Si me han entendido es que han
hecho funcionar una serie de mecanismos lingüísticos y
extralingüísticos que van encadenados. En lo lingüístico saben que
estoy ponderando algo y para ello he elegido lo que creo que lo define
por antonomasia. Lo extralingüístico hace referencia a conocimientos
culturales englobados dentro de las variedades diatópicas (dialectales)
del español: soy salmantina y allí se celebra esa fiesta, que, por
cierto, tiene una historia muy interesante recogida como audición en el
Español en el hotel (1997: 67).
b. La administración del silencio y no manifestarse
Si lanzo una pregunta a alguien y
no me contesta, ¿cómo reacciono? En algunas culturas es de buena
educación guardar un silencio que nos puede resultar insoportable a los
occidentales.
En el mismo orden de cosas, tras
haber debatido un tema en clase preguntamos su opinión a un alumno.
Este repite lo que han dicho sus compañeros, no se manifiesta aunque
podemos imaginar que no está de acuerdo con la opinión de la mayoría.
Nuestra primera reacción es creer que es un poco tonto. ¡Craso error!
Si el alumno es japonés por ejemplo, está poniendo en práctica siglos
de educación que le han imbuido la idea que refleja el siguiente
refrán: Al clavo que destaca se le da con el martillo.
c. ¿Acaso los gestos nos ayudan a entendernos mejor?
Esta anécdota es real:
una chica belga que comparte piso con una española le pregunta qué tal
el fin de semana (la extranjera ha estado de excursión). La española le
dice que ha ido a un concierto de Mecano (es una historia vieja).
> ¡Ah! y ¿qué tal?
< ¡Fenomenal! Estaba así (gesto de mucha gente).
> No sabía que los conciertos de Mecano fueran peligrosos.
< ¿?
Después de una serie de preguntas
para saber por qué ha dicho eso, qué entiende cada una, llegan a la
conclusión de que el gesto que para los españoles significa lleno, para
la belga es sinónimo de miedo. Podría añadir un montón de ejemplos más,
pero han salido en distintas revistas y como autora de materiales los
he recogido en el libro Español en el hotel, (1999:134-5). Pero
quiero añadir un caso muy obvio: creemos universal el gesto de mover la
cabeza de arriba abajo para afirmar. Sin embargo, en algunas culturas
orientales ese gesto puede equivaler a un rotundo ¡no!
d. "¿Analfabetismo emocional?"
Un nuevo ejemplo encontrado en el libro La inteligencia emocional de Daniel Goleman (1998: 339), que desgraciadamente está de actualidad también en Europa.
Un chico se pelea con otros dos
mayores que él. Los mayores lo acosan y lo amenazan. El más pequeño,
temiendo que le den una soberana paliza, coge una pistola, los espera a
la puerta del instituto y les dispara a bocajarro.
Los educadores antes se
preocupaban casi exclusivamente por las malas notas en matemáticas y
lenguaje. Ahora existe también el problema del "analfabetismo
emocional", es decir, la falta de control de nuestras emociones.
Lo que a nosotros nos interesa en
el marco de esta reflexión sobre nuestra actitud como enseñantes dentro
de un aula que puede tener alumnos extranjeros inadaptados es que, si
alguien reacciona de forma agresiva porque ha visto burlas, amenazas o
desinterés donde en realidad no había nada de eso, podemos
interpretarlo como falta de conocimiento de las claves para decodificar
el sistema de signos en que se comunica el entorno (los alumnos y el
docente) y que es considerado por ello como hostil.
La reacción del "agredido" es
interpretada por el entorno como desagradecimiento, como estupidez,
como actitud próxima a la delincuencia, lo que provocará una espiral de
agresividad que sólo se detendrá cuando empiecen todos a hacer un
esfuerzo por comprenderse mutuamente.
Dice Daniel Goleman que lo que
normalmente termina como conflicto, comienza como un problema de
comunicación, una suposición gratuita y una conclusión precipitada, que
lleva a su vez a enviar un mensaje "duro", un mensaje que resulta muy
difícil de escuchar.
6. ¿Qué podemos hacer?
Aquí cabe abrir varios apartados.
Uno referido a la atención que merecen todos los alumnos para que mejore su rendimiento escolar.
Otro referido a la atención que necesitan los alumnos extranjeros cuando están con sus compañeros españoles
Y un tercero referido a la forma de enseñarles español en clases de refuerzo para extranjeros.
6.1. Aprender a aprender
No es mi especialidad aunque me
interesa profundamente la forma en que podemos ayudar a cualquier
alumno a mejorar su rendimiento escolar. Lo que viene a continuación es
un resumen que quiero compartir con ustedes de lo que he leído y me ha
parecido muy válido. Son los "ingredientes" que favorecen el desarrollo
del más importante de los conocimientos: el que figura como título de
este apartado.
1º. Confianza.
La sensación de que tienes mucha posibilidades de éxito en lo que emprendas y que los adultos pueden ayudarte en esa tarea.
2º. Curiosidad.
Saber que descubrir algo es positivo y agradable.
3º. Intencionalidad.
Es el deseo y la capacidad de lograr algo y de actuar en consecuencia, ligada a la capacidad de sentirse competente.
4º. Autocontrol.
Valorar positivamente el dominio frente a una primera reacción de agresividad o desánimo.
5º. Relación.
Es bueno y agradable entrar en
contacto con los demás; esa sensación, ese deseo se basa en el hecho de
comprenderlos y de sentirse comprendido por ellos.
6º. Capacidad de comunicarse.
Deseo de intercambiar verbalmente
ideas, sentimientos y conceptos. Exige el conocimiento de la lengua y
la confianza de los demás.
7º. Cooperación.
Armonizar las propias capacidades con las de los demás.
Y para concluir este apartado quiero incluir una cita vieja ya para mí porque siempre aparece en mis cursos. Rogers, C.R. (1969)
Una
persona educada es solamente aquella que ha aprendido a aprender;
aquella que ha aprendido a adaptarse y a cambiar; la que ha aprendido
que no hay conocimiento seguro; que solamente el proceso de búsqueda
del saber da las bases de la seguridad.
6.2. Posturas integradoras
6.2.1. En lo referente a la actitud:
La inercia en nuestro hacer nos
lleva a una aparente cómoda repetición, de forma más o menos organizada
y coherente, de viejos modelos y fórmulas, incluso cuando ya sabemos
interiormente que no responden a nuestras necesidades y tampoco a
nuestras convicciones. Por ello debemos
- revisar nuestros
supuestos y valores; saber que la escuela está pensada para transmitir
la cultura, los valores del grupo hegemónico;
- prestar atención a
lo que cada alumno puede aportar teniendo en cuenta las distintas
formas de representar la realidad derivadas de lenguajes diferentes y,
por ende, de valores diferentes;
- aplicar los resultados de la reflexión previa hecha sobre nuestras costumbres y las de los demás y cómo las juzgamos mutuamente;
6.2.2. En lo referente al lenguaje del docente:
Si tenemos en cuenta que en
cualquier circunstancia de la vida intentamos adecuar nuestra forma de
hablar a la situación y a la persona con la que lo estamos haciendo, es
decir usamos un determinado registro adecuado al contexto, podemos
poner en práctica los consejos de Halliday (1982) que se adaptan
perfectamente al aula:
- el campo del discurso es consecuencia de los objetivos del hablante: usos ideológicos del lenguaje;
- el modo del discurso vinculará este a una forma interactiva o no, por ejemplo;
- el tono, que puede ser amistoso, frío, neutro, pondrá de manifiesto la relación con los interlocutores.
Por otra parte, podemos también
poner en práctica en el aula algunos principios básicos de la
comunicación en general y, más tarde, adaptar nuestra forma de hablar
en función del nivel de nuestros interlocutores:
- el oyente de buena
voluntad intenta suplir las lagunas del hablante y cooperar con él en
el proceso de comunicación; por motivos mucho más fuertes debe
intentarlo el docente ante el discente;
- el docente debe
ser consciente de que su forma de expresarse y de suplir esas lagunas
del discente son imprescindibles en el proceso, no sólo de comunicación
sino de asimilación de los contenidos y pautas de conducta;
- debe poner en práctica eso que se llama "adecuación lingüística" y que en este caso consiste en un registro simplificado.
Características del registro simplificado:
- brevedad en las secuencias;
- sencillez en las estructuras gramaticales;
- secuencias sintácticas cuidadas;
- caudal léxico adecuado, apoyado en la sinonimia en la contextualización de los términos y del discurso en general;
- evitación de presuposiciones y sobreentendidos;
- pausas frecuentes, pronunciación esmerada.
Este tipo de registro puede tener
un lado negativo y es que el alumno no se expone a la realidad del
discurso que usan los hablantes nativos. Pero en el caso que nos ocupa,
los compañeros y la gente de la calle no va a usar con él esa forma de
hablar, por ello será de gran ayuda que el docente lo tenga en cuenta
para favorecer, como hemos dicho, la asimilación no sólo de los
contenidos escolares, sino, especialmente, comportamentales.
6.3. Enseñar a extranjeros
Por un lado, debemos tener en cuenta la procedencia de esos extranjeros:
- ¿son inmigrantes o refugiados?
- ¿están alfabetizados o no?
- ¿están condicionados por sus creencias religiosas?
Por otro, debemos saber que
enseñar un idioma a extranjeros requiere una preparación especial que
tiene que ver con el conocimiento explícito de la propia lengua (saber
los porqués) y con la mejor forma de presentarlos y practicarlos. Voy a
dejar para otro momento o para colegas más expertos en la materia el
primer apartado y me voy a centrar en el segundo.
6.3.1. Hablar una lengua no significa poder enseñarla
Déjenme de nuevo empezar con un ejemplo que tomo prestado esta vez de Amparo Tusón (1997: 31):
A) >¿Te apetece dar un paseo?
B) < Tengo mucho trabajo.
A) > ¡Vaya!
Sin duda nos parece un
intercambio obvio y, como dice Amparo Tusón, podríamos parafrasearlo
sin problemas. Sin embargo, para quien está aprendiendo nuestro idioma
esto es un conjunto de despropósitos: no hay respuesta a la pregunta de
A) y la reacción a la frase de B) es un imperativo para que esa persona
vaya a algún lugar no especificado.
Hemos dicho que hablamos nuestra
lengua de una forma "natural" y así la hemos aprendido. Cuando tratamos
de transmitirla a otros, no basta con ser hablantes competentes porque
caemos en los mismos errores que con la cultura: creemos normales,
naturales, los sistemas que caracterizan nuestro idioma.
Aquí va otro ejemplo de los recogidos en la sección ¡A divertirse! del nº 43 de la revista Carabela (1998: 156-7):
Una chica extranjera está hablando con un amigo español de los exámenes. Tiene lugar el siguiente diálogo:
Ex. > ¿Crees que vas a aprobar?
Es. < ¡Estás tú buena!
Ex. > ¿Por qué los españoles sois tan machistas? (Y se va)
Tenemos que explicarle a ella que
esa respuesta de apariencia valorativa con referencia a su físico sólo
es una de las muchas maneras de que dispone el español para negar.
Deberíamos explicarle a él que …, todo lo que venimos diciendo sobre
ser conscientes de nuestra propia lengua.
¿Acaso hemos pensado que un
estudiante extranjero tiene que aprender 115 formas verbales para
llegar a ser clasificado en un nivel avanzado?
¿Sabemos que los tiempos verbales
en español no siempre expresan aquello que parecen querer decir?
Pensemos en el imperfecto de cortesía; en el pluscuamperfecto que, pese
a significar acción pasada anterior a otra también pasada, puede usarse
para expresar acción inmediatamente posterior a otra si el marcador así
lo indica; recordemos ese futuro que sirve para expresar sorpresa, o
posibilidad o cortesía o mandato.
¿Y qué decir del subjuntivo, ese
gran drama de los extranjeros que proceden de lenguas no romances? En
español predominan las relaciones sintácticas, las relacionales y de
dependencia o subordinación frente a las semánticas o contextuales de
otras lenguas. Ello significa que necesitamos preposiciones, conectores
y que la presencia de una forma en subjuntivo se debe al hecho de que
está condicionada por el verbo que la precede.
Si a todo esto unimos la
concordancia temporal, podemos volver completamente locos a nuestros
pobres alumnos que sólo quieren comunicarse mejor con su entorno para
establecer relaciones sociales o laborales en condiciones dignas y que
no necesitan ser expertos en teoría gramatical.
Por todo ello en nuestras clases de refuerzo debemos tener en cuenta:
- nuestra forma de hablar y adecuarla a la situación o contexto en el que estamos;
- un conocimiento profundo de la lengua para poder simplificar las explicaciones si fueran necesarias;
- los intereses de nuestros alumnos que son fundamentalmente comunicativos;
- la secuenciación
de los contenidos lingüísticos y culturales (entendidos en el sentido
que venimos defendiendo) en función del nivel previo o procedencia del
grupo;
- la elección de las
actividades que favorezcan más la consolidación lingüística y la
integración de estos alumnos en el grupo "mixto";
- que habrá momentos de desánimo y de soledad, pero que no hay que tirar la toalla.
Para contribuir a esa integración
voy a proponerles unas actividades para realizar en clase con todos los
alumnos, españoles y extranjeros. Espero que sean de utilidad.
6.3.2. Ejemplos de actividades
A. Nombrar para conocer
Esta actividad está
muy en relación con lo que leímos al principio sobre llamarse Jorge y
todo lo que este nombre despertaba en el hermano de la chica sueca. Si
en la clase tenemos distintas nacionalidades, puede resultar muy
ilustrador de qué forma las familias de otros países eligen los nombres
de sus hijos. Recordemos en este sentido lo que dice Manolito Gafotas a
propósito de la elección de su propio nombre (1997:7).
No olvidemos que los alumnos han leído una novelita anteriormente.
Ya sabes lo que significan Manolo, Charo, Quique, Julita, ...
- Une cada oveja con su pareja. A ver si descubres cuál es la forma coloquial de estos nombres:
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Manuel
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Juanlu
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María Teresa
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Pili
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Francisco
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Juanjo
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Dolores
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Lina
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Estefanía
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Lolo, Manolo
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Concepción
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Maite, Tere
|
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Carolina
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Mari
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Juan José
|
Lola, Loli
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Daniel
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Teo
|
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Cristina
|
Curro,
|
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José
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Estefi
|
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Juan Luis
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Concha
|
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María
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Dani
|
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Teodoro
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Pepe
|
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Pilar
|
Tina
|
- En España para
poner los nombres se usan diferentes criterios: elegir el nombre de
algún familiar cercano (abuelo, abuela, padre, madre, tío,...), poner
un nombre que gusta mucho o de algún personaje famoso, poner un nombre
que está de moda... ¿Cuáles son los criterios para poner el nombre en
otros países? Haced una encuesta a vuestros compañeros para saber:
-
- Sus nombres y los de su familia
- ¿Por qué le pusieron ese nombre?
- ¿Cuáles son los nombres más típicos y los más raros de su país?
- ¿Te gusta tu nombre?
- ¿Qué nombre pondrías tú a tu hijo? ¿Por qué?
- ¿Es distinto poner nombre a los animales?
Tras el trabajo podéis sacar
conclusiones generales para ver si existen nombres que se repiten, si
los criterios para poner un nombre son los mismos, si a la gente le
gusta su nombre, etc.
De la explotación del libro de lectura El enigma de Monterrubio. M. Tuts. y J. García Naranjo. SGEL. Madrid
B. Cuando el río suena, agua lleva: los tópicos
Con esta actividad podemos
entresacar los estereotipos que traen a clase nuestros alumnos,
comentarlos y discutirlos y, como propone Gerd Wessling (1999: 276),
dar la vuelta a aquellos que contienen una valoración negativa. "Es
posible que los alemanes sean cabezas cuadradas, pero eso tiene de
bueno que son muy organizados".
Del libro Actividades lúdicas. C. Moreno, J. García Naranjo, R. García y A. Hierro. SGEL. Madrid.
C. Conocer a las personas nos ayudará a expresarnos mejor
A continuación proponemos un test
para animar a los alumnos a repasar las formas verbales; siempre
resultará más estimulante hacerlo de esta manera que "tomando la
lección". Recomendamos que esta actividad se haga tras la lectura de un
texto que interese a los estudiantes.
Vamos a practicar un poco los
verbos irregulares en presente. Aquí tienes un cuadro con verbos que se
usan en la novela. Completa las personas que te indicamos. Cada casilla
vale un punto: A ver cuántos puntos consigues:
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FORMA DE LA NOVELA
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1ª PERSONA DEL SINGULAR (YO)
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1ª PERSONA DEL PLURAL (NOSOTROS)
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INFINITIVO
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Ejemplo: Tiene
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Tengo
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Tenemos
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Tener
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Calienta
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Coge
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Piensa
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Sabe
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Encuentra
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Trae
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Va
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Vuelve
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Descuelga
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Se divierte
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Conocen
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Quieren
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Cuenta
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Dices
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Consigue
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Sigue
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Mueve
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Dirige
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Sale
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Prefiere
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60 puntos:
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De 41 a 51:
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De 30 a 40:
|
De 0 a 29:
|
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¡Enhorabuena! Sabes muy bien los irregulares.
¡¡J!!
|
Bastante bien, pero tienes que repasar un poquito
J
|
¡Venga! Tú puedes hacerlo mejor.
K
|
¡Oye, a estudiar ahora mismo!
L
|
De la explotación de la novelita El enigma de Monterrubio. (opus cit.)
D. La comida y la bebida ayudan en esta vida
Este dicho que me acabo de
inventar hace referencia a que a todos nos gusta hablar de lo que se
come o bebe en nuestros países, regiones, incluso en nuestra familia. A
partir de esta actividad se pueden proponer otras en las que los
alumnos construyan su propio test, como se sugiere en b). (También han
leído previamente la novelita).
En el capítulo III has aprendido algo sobre la comida y la bebida cubanas (el tasajo, el daiquirí, el mojito, ...)
- Usemos
la imaginación: Aquí tienes una lista de comidas y bebidas. Intenta
averiguar si es para comer o para beber y di los ingredientes que crees
que tiene.
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¿Para comer o para beber?
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Ingredientes
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Tasajo
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Tortilla
|
comer
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Huevo, patatas,....
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Chupito
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Guacamole
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Albóndigas
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Tinto de verano
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Gazpacho
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Ribeiro
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Mojito
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Moros y cristianos
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Ensaladilla rusa
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Taco
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Churros
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Cebiche
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Pisco
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b) Ahora di tú una comida o una bebida y nosotros intentaremos averiguar los ingredientes.
De la explotación de la novelita La mar en medio. A.Montilla Martos y J. García Naranjo. Madrid. SGEL.
7. A modo de conclusión
Me van a permitir que
cite y adapte la introducción de un trabajo en el que participé y que
resume las ideas básicas que han inspirado este artículo.
-
Compartimos plenamente las
ideas expuestas recientemente por el escritor Javier Marías en un
artículo dedicado a su profesora de Literatura – cariñosamente
denominada la señorita Cuqui -, en el cual defiende un principio que
tratamos de seguir en nuestras clases de español para extranjeros: YO
ME DIVERTIRÉ. Dice Marías entre otras muchas cosas:
(…) si me divertía yo, los alumnos se
divertían también. Se intrigaban, se preguntaban, se paraban a pensar
(…). Creo que eso es lo fundamental: enseñar a pensar, a interesarse, a
intrigarse, y eso sólo puede lograrse con la diversión – y por tanto
con la alegría, por momentánea que sea, aunque sólo dure la duración de
una clase – del que conduce ese pensamiento, ese interés, esa intriga. (Marías, 1999: 10).
-
La variedad que necesita quien da clase
diaria, el uso de la imaginación para no repetir(se), el entusiasmo por
su trabajo y por su lengua son elementos que debemos tener en cuenta a
la hora de seleccionar materiales para nuestras clases.
-
La experiencia y las investigaciones
existentes sobre adquisición y aprendizaje nos han enseñado que para
alcanzar el éxito -la competencia lingüística de los aprendientes-
debemos tener en cuenta una serie de factores que pasan por la edad,
intereses y motivación de los mismos; por la capacidad de crear
contextos e integrar el error al proceso de manera positiva, y por ser
conscientes de que aprender/adquirir una LE no es lo mismo que
aprender/adquirir una LM. Las diferentes teorías: conductistas,
innatistas e interaccionistas nos ayudarán a explicar un aspecto
diferente del proceso de adquisición del lenguaje: los aspectos
rutinarios y habituales, la complejidad de la gramática abstracta y la
relación forma y significado respectivamente. (Baralo, 1999: 21).
-
Lo que hemos perseguido y defendemos es que
llegar a ser competentes en una LE es un proceso de construcción
creativa, dentro de un contexto formal en el que la interactuación
puede darse o no con nativos.
De un trabajo presentado en el X Congreso Internacional de ASELE, Las reglas del juego. Concha Moreno, Fina García Naranjo, Rosa García Pimentel, Antonio Hierro Montosa. (en prensa).
Para terminar, ¿sabían que en la "Nochevieja japonesa" también suenan campanadas? ¿Saben cuántas? ¿Saben qué significan?
Mi exalumna Sakuya Uemura nos
contó esto en clase tras una actividad sobre costumbres. Transcribo lo
que ella escribió ¡lástima que no pueda reproducir la escritura
japonesa con la que ilustró su explicación!
GOU, en budismo, significa las malas acciones que
la gente hace. Es como original pecado en católico. Dicen que hay 108
en budismo. En la nochevieja las campanas suenan 108 veces lentamente.
Tardan media hora más o menos.
Escuchamos tranquilamente y esperamos el año nuevo.
Ahora hay gente que pasa esa noche alegre (mente), pero celebrar
tranquilamente es tradición japonesa.
¿Hacen falta más comentarios?
Bibliografía
En primer lugar, remitimos al nº 45 de la revista de didáctica Carabela, 1999, Madrid, SGEL. Monográfico dedicado a la cultura, donde se recoge una amplia bibliografía sobre este tema.
Baralo, M., 1999, La adquisición del español como lengua extranjera, Madrid, Arco-Libros.
Bernárdez, E., 1999, ¿Qué son las lenguas?, Madrid, Alianza Filología y Lingüística.
Cestero Mancera, Ana Mª, 1999, Comunicación no verbal y enseñanza de lenguas extranjeras, Madrid, Arco-Libros.
Goleman D., 1998, Inteligencia emocional, Barcelona, Kairós.
Gumperz, J.J. y Bennet A., 1981, Lenguaje y cultura, Barcelona, Anagrama.
Halliday M.A., 1982, Exploraciones sobre el lenguaje, Barcelona, Ed. Médica y Técnica.
Leech, G., 1985, Semántica, Madrid, Alinaza Universitaria.
Lindo, E., 1994, Manolito Gafotas, Madrid, Alfaguara.
Maalouf, A., 1999, Identidades asesinas, Madrid, Alianza Editorial.
Marías, J.,1999, "Yo me divertiré", El Semanal, p.10
Moreno, C. y M.Tuts, 1997, Español en el hotel, Madrid, SGEL.
Moreno García, C., 1997, "Actividades lúdicas para practicar la gramática", en Carabela 41, 35 – 48, Madrid, SGEL.
- 1998a, "La letra jugando entra" en Brisson, Folco, Lacalle (eds.), Actes du colloque tenu sur Perspectivas futuras de la lengua española ante el siglo XXI, Montréal, 189-220.
- 1998b, "¡A divertirse!" en la revista Carabela, nº43. Madrid, SGEL.
- 1999, "Gramática y contexto. La estructura y el significado" en Miquel y Sans (eds.) Cuadernos de tiempo libre. Didáctica del español como LE, Madrid, Colección Expolingua. 195 –211.
Moreno C., García N., Hierro M., J. A., García P., R., 1999, Actividades lúdicas para la clase de español, Madrid, SGEL.
Rogers, C.R.,1969, Freedom to learn: A view of what education might become. Merrill, Columbus, Ohio.
Saint – Exupéry, A., Le Petit Prince, Paris, Gallimard.
Sitmam, R. y Lerner, I., 1996,
"Literatura hispanoamericana: herramienta de acercamiento cultural en
la enseñanza de español como lengua extranjera", en Montesa y Gomis
(eds.), Actas del V Congreso Internacional de ASELE. Tendencias actuales en la enseñanza del español como lengua extranjera, Madrid. 479-490.
Tusón, A., 1997, Análisis de la conversación, Barcelona, Ariel Practicum.
Tusón, J., 1997, El lujo del lenguaje, Barcelona, Paidós.
Wessling, G., 1999, "Didáctica intercultural en la enseñanza de idiomas. Algunos ejemplos para el aula", en Miquel y Sans (eds.) Cuadernos de tiempo libre. Didáctica del español como LE, Madrid, Colección Expolingua.
Las lecturas que se citan pertenecen a la colección dirigida por Concha Moreno Lee y disfruta, de la editorial SGEL. (En prensa)
(*)Algunas de las actividades incluidas en este
artículo están publicadas en la sección Didactired del Centro Virtual
del Instituto Cervantes. http://cvc.cervantes.es/aula/didactired
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