|
Entrevista al profesor Luis Navarro Roncero
|
Luis Navarro Roncero natural de Badajoz (España), reside en México desde 2002. Es licenciado en Filosofía y Letras en la rama de filología inglesa por la Universidad de Cádiz, y máster en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español como Segunda Lengua por el Departamento de Lenguas Aplicadas de la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid. Actualmente dirige el Departamento de Lenguas del Tecnológico de Monterrey Campus Cuernavaca. Entre otras publicaciones prepara la edición adaptada a la variedad de español mexicano del método de español para extranjeros Prisma, de la editorial española Edinumen y los libros de autoría conjunta de Lengua Española III y Español y Literatura Contemporánea con la editorial Pearson; también colabora con artículos sobre la lengua española para la revista mexicana Algarabía.
|
La situación del español en México.
Entrevista por Sergio Reyes Angona.
Sergio Reyes Angona, profesor del Tecnológico de Monterrey en los Departamentos de Humanidades y de Lenguas en el área español para extranjeros desde hace cuatro años. Egresado Cum Laude del Máster de Lengua y Literatura Hispanoamericana de la Universidad de las Américas-Puebla. Actualmente, cursa el Doctorado en Innovación Educativa en el Tecnológico de Monterrey.
Sergio Reyes.- ¿Cuál es la motivación principal por la que se animan a estudiar español los estudiantes que se matriculan en el Tecnológico de Monterrey?
Luis Navarro.- La motivación es muy diferente en cada caso, e incluso en el resto de las escuelas de español de México. En nuestro centro, que es universitario, las motivaciones están dirigidas por los intercambios interuniversitarios en materias de español, o impartidas en esta lengua, con los convenios como el ERASMUS. También tenemos estudiantes independientes con todo tipo de intereses y objetivos. Para el resto de escuelas es más de tipo independiente, con situaciones específicas, motivos de trabajo o personales, como preparar un examen, por ejemplo un DELE o el de su materia de español en su país. Creo que es lo típico en cualquier escuela de español del mundo.
Sergio Reyes.- También hay un componente turístico, lúdico, cultural; Cuernavaca es una ciudad de clima agradable todo el año.
Luis Navarro.- Cuernavaca, Guanajuato, zona costera del Golfo y la del Pacífico, todas tienen estudiantes en vacaciones lingüísticas también.
Sergio Reyes.- Como Granada en el contexto español.
Luis Navarro.- Granada, Salamanca, Málaga, o Cádiz. La verdad que la cercanía a Estados Unidos y Canadá ofrece la facilidad a los estudiantes de estos países a decidirse por Latinoamérica para realizar un curso de español. México es un destino turístico habitual, más asequible que Europa, y también para realizar un curso de español. La vida no está tan cara y esto ayuda a que en cuestión de servicios y gastos de desplazamientos se abaraten los costos totales de los viajes.
Sergio Reyes.- ¿Qué imagen previa tienen los estudiantes extranjeros antes de llegar a México? ¿Todavía tienen las imágenes arquetípicas del cactus y el sombrerote?
Luis Navarro.- No lo creo. A lo mejor algunos estudiantes orientales que no tienen muchas referencias sobre el país o sobre América. Las imágenes son ahora más festivas, pues los norteamericanos vienen mucho al spring-break en las zonas costeras, o de vacaciones a la playa. Pero en cada zona del país, en cada estado, hay culturas diferentes que los estudiantes observan, tradiciones como la del “Día de Muertos”, la comida, muy diferente a lo que hayan probado en cualquier restaurante mexicano en París o Berlín, y a la que se adaptan muy bien.
Muchos ya han leído a Rulfo, a Pacheco, a Octavio Paz o a Ibargüengoitia, y tienen una imagen del México rural y urbano que confirman a su llegada. Por supuesto no se adaptan al primer día.
Sobre todo se tienen que acostumbrar al “ahorita” mexicano, que a muchos nos desespera todavía, y que no quiere decir que se va a hacer algo en ese momento, sino que más bien, luego.
Sergio Reyes.- Aunque ha habido descenso en el número de estudiantes que eligieron México en este último año. ¿A qué cree que se ha debido esto?
Luis Navarro.- Hay varias causas que han tenido efecto en la decisión de venir o no a México el año pasado. La primera, y más sonada, fue la alerta de la gripe H1N1. El verano fue nulo, no vino nadie, por obvias razones. Incluso los estudiantes que terminaban su ciclo de primavera fueron requeridos a volver inmediatamente a sus países por sus embajadas.
Sergio Reyes.- Sí, esto fue un hecho muy dramático.
Luis Navarro.- Pero en el siguiente ciclo, en agosto, parece que se recuperó. Por otro lado están también las noticias en los medios sobre la inseguridad y el narcotráfico, que aunque son puntuales de ciertas áreas rojas de criminalidad, dan una imagen general al país. Y finalmente, y a raíz de esto, hay recomendaciones por parte de algunas embajadas, que ponen en sus páginas en Internet, que desaconsejan viajar a México.
No quiero minimizar el riesgo que puede suponer viajar a México, pero creo que también es necesario darle a país la imagen que se merece, desde dentro, por parte del gobierno y las empresas involucradas en la recepción de extranjeros, y desde fuera, con un apoyo del resto de países con información no generalizadora.
Sergio Reyes.- Denos algún consejo para un profesor de español para trabajar en México.
Luis Navarro.- Si no es mexicano debe ser consciente de la variedad de español mexicano y asimilarla para el aula.
Sergio Reyes.- Qué tan difícil es esto
Luis Navarro.- No es tanto. El lingüista tiene esa afinidad de mimetizarse con el entorno lingüístico que le rodea y lleva a la práctica docente lo que son el vocabulario, los cambios de gramática, los fonéticos, etc. El profesor debe ofrecer la mayor cantidad de información sobre la variedad de español que se encuentra en el contexto de inmersión del estudiante. Si es un nativo, tiene que tomar en cuenta no solo su variedad sino las del resto del país.
En cuanto a formación le va a costar un poco más de trabajo, pues si no trae formación específica para la enseñanza del español va a tener que optar por una licenciatura en filología o una maestría en lingüística, o dedicada a otro idioma como el inglés, francés, etc. Ya empiezan a surgir opciones de formación específica, tanto por la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) en licenciatura y diplomados de postgrado, y algunas maestrías o estudios de máster en universidades públicas y privadas. También está la opción de IH (International House) que en sus centros ofrece diplomados para la formación de profesores de español.
Sergio Reyes.- Cómo es la tradición educativa del país para la enseñanza y aprendizaje de idiomas extranjeros.
Luis Navarro.- En México estamos en pañales, tenemos poca formación específica de profesores y poca evolución en los métodos enseñanza, casi nada de materiales…
Sergio Reyes.- Pero en inglés siempre ha habido buenas opciones debido a la cercanía y necesidad de esta lengua.
Luis Navarro.- En algunos sentidos, para la enseñanza del español hay tradición por ejemplo para ejecutivos o diplomáticos en DF. Aunque por la cercanía de los Estados Unidos se trabaja muy bien para la enseñanza del inglés.
Sergio Reyes.- Y se ha implantado el modelo educativo estadounidense, por ejemplo el método audiolingual…
Luis Navarro.- De hecho hasta hace bien poco se han estado usando los procesos de nivelación de ACTFL también para la enseñanza del español.
Sergio Reyes.- Algo característico también en México es la enseñanza 2L de español para comunidades indígenas.
Luis Navarro.- Esto lo coordina, la formación de profesores, las técnicas de enseñanza y su investigación, la UPN (Universidad Pedagógica Nacional) con mucha experiencia y dedicación. Es un formato mucho más práctico y vivencial. El objetivo de esta instrucción es la formación de bilingües. Es un contexto distinto. No están en uno igual que con los jóvenes extranjeros que vienen a estudiar español.
Aunque tiene muchas afinidades no ha habido un intercambio de propuestas. En las escuelas de español para extranjeros cada una lleva su método y modelo según sus necesidades, pero la enseñanza a indígenas está integrada a la educación reglada por la Secretaría de Educación Pública en un marco más ordenado.
Sergio Reyes.- ¿Crees que las universidades deben tomarse más en serio los cursos ELE?
Luis Navarro.- Por las necesidades de los estudiantes y sus características antes no lo hacían tanto. Tampoco había tanta demanda de cursos de español en las universidades. Pero ahora sí están más involucradas, se promueve la formación para exámenes DELE, hay más convenios internacionales y se proponen otras modalidades de cursos de español, con prácticas en empresas, con vivencia en comunidades haciendo trabajo social, etc.
Sergio Reyes.- El Consejo de Europa y el Instituto Cervantes son los que marcan los niveles y la metodología para la enseñanza de lenguas en Europa…
Luis Navarro.- En México igual, existen centros asociados al Cervantes. No hay en México esta directriz, aunque el Cervantes es bastante panhispánico y tiene, por ejemplo, un examen DELE para América en una variedad distinta a la peninsular. La UNAM tiene un examen de ingreso para sus estudiantes extranjeros no hispanohablantes que podría ser la fórmula mexicana del DELE. Recientemente el CENEVAL (Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior A.C.) acaba de iniciar exámenes oficiales para la acreditación del español para extranjeros en México. No tengo mucha información pero se llama Examen de Certificación del Español como Lengua Extranjera (ECELE), dirigido a personas mayores de 15 años que en el ámbito mexicano quieran certificar su nivel de español, en los niveles A2, B1, B2 y C1. Así que también con los niveles del Marco Europeo de Referencia que mencionabas.
Sergio Reyes.- Hay varios centros en México asociados al Instituto Cervantes, ¿no es un intento de colonización por medio de la globalización?
Luis Navarro.- El presidente Miguel de la Madrid inició el proyecto del Instituto Mexicano, parecido a lo que es el Instituto Cervantes, con una propuesta de exámenes oficiales, formación de profesores, clases en sedes en el extranjero, etc. Esto no llegó a concluirse, pero dejó en la UNAM una investigación y trabajo que son los exámenes oficiales de español (el Certificado de Español como Lengua Adicional (CELA) y el Examen de Posesión de la Lengua Española (EPLE) ambos en la variedad mexicana de español) y el Diplomado para profesores de español como lengua extranjera (DIPELE). También se crearon materiales como “Pido la palabra” entre otros.
El Instituto Cervantes es una institución muy consolidada y aceptada por todos los que nos dedicamos a la enseñanza del español, tanto en España como por el resto del mundo, y aceptamos bastante bien la línea de su diseño curricular y que, al igual que la Real Academia Española, han hecho una considerable ampliación panhispánica de la visión del español.
Creo que a partir de la política lingüística propuesta por la Comunidad Europea, la propuesta curricular del Instituto Cervantes, abierta a la adaptación por cada variedad de español, tanto peninsulares como americanas, es un instrumento que va a seguir siendo la línea a seguir en la enseñanza de español a extranjeros.
Por supuesto sería muy interesante, que tras un proceso de crecimiento en la formación e investigación en México, se fueran creando las bases de una propuesta que cubriera todas las necesidades de la variedad mexicana. Esto supondría un aumento en las creaciones de materiales en el país, y la formalización de acreditaciones para extranjeros que residen en México, o que trabajan en la zona bilingüe de Estados Unidos.
|